Todavía quedan muchas personas que se muestran reticentes a la instalación de mamparas de baño en Madrid porque piensan que colocar elementos de vidrio o cristal en el baño puede suponer un riesgo en el caso de rotura de la mampara. Por eso, queremos aprovechar este artículo para explicar que ese temor a cortarse con los fragmentos de una mampara rota carece totalmente de fundamento.

En el lenguaje coloquial utilizamos dos palabras de forma indistinta: cristal y vidrio, como si tuvieran exactamente el mismo significado. Y eso no es completamente cierto. Técnicamente vidrio y cristal son materiales cuyos componentes y procesos de fabricación son diferentes. El cristal, que para entendernos es el material del que están hechas la mayoría de las copas y vasos, contiene óxidos de plomo que es lo que le confiere muchas de sus características (transparencia, brillo, sonido y…), pero que también lo hace mucho más frágil.

Por su parte, el vidrio, al carecer de esos óxidos, puede ser sometido a un tratamiento térmico más intenso que aumenta su resistencia a la ruptura, incluso a los golpes directos y permite también que pueda resistir un espectro de temperaturas muy amplio sin debilitarse.

Es precisamente esta resistencia la que convierte al vidrio en un elemento ideal para las mamparas de baño en Madrid. Los tratamientos de seguridad a los que ha sido sometido hacen que, en el muy difícil caso de que alguna de las hojas de la mampara llegara a quebrarse, se romperá en pequeños fragmentos para evitar que nadie pueda cortarse con ellos.

Desde MaviGlas pensamos también en tu seguridad en el baño.