Como profesionales de la instalación de mamparas de baño en Madrid queremos dedicar esta entrada al material responsable de la seguridad que otorgan estas instalaciones: el vidrio templado de seguridad.


La aparición del proceso de templado del vidrio permitió dejar atrás los problemas referentes a la seguridad de las instalaciones acristaladas. Empezaron así a surgir ingenieros nuevas posibilidades de diseño como las que manejamos en Maviglas. Según el Código Técnico de la Edificación (CTE), el vidrio templado es un vidrio de seguridad por una serie de características concretas. Si una mampara de este material se rompe por un impacto lo hará en pequeños trozos de forma más o menos redondeada. Estos al desprenderse no nos causarán grandes daños. 


Para fabricar el vidrio templado hay que someter al vidrio normal a una temperatura de reblandecimiento de unos 650 º C. Después hay que enfriarlo muy rápidamente con aire. Se consigue así que el vidrio quede expuesto a tensiones de compresión en su superficie y a tensiones de tracción en el interior. Ganamos de esta forma en resistencia estructural y en seguridad en caso de rotura. Todos los procedimientos a los que vayamos a someter al vidrio, como cortar, cantear o taladrar, habrá que hacerlos antes del templado. Además de ganar en resistencia, con este procedimiento se incrementa la resistencia al choque térmico pasando de 60º C a 240º C. En definitiva, al templar un vidrio con el que fabricaremos nuestras mamparas de baño en Madrid este se volverá de 4 a 5 veces más resistente a la rotura mecánica y 4 veces más resistente al calor.